Política

¿Y si probamos con ‘vouchers’?

¿Cómo funcionaría el voucher ? El sistema comprendería a todos los estudiantes de hogares con ingresos menores a 2 mil 500 dólares mensuales. A cada estudiante se le daría un voucher anual por 2 mil dólares para que se lo entregue a la escuela privada o pública en la que se va a matricular. Si la escuela privada vale más de lo establecido en el voucher , la familia paga la diferencia. Las escuelas que formen parte del programa deben garantizar al estudiante un almuerzo diario, enseñanza en inglés, clases de educación física, educación en informática, y tutores para reforzar los aprendizajes

Tenemos demasiadas crisis encima como para pensar bien. La mayoría de los grandes temas nacionales están capturados por intereses paraestatales. De esta forma, no se puede reformar la seguridad social por la resistencia vehemente de gremios administrativos y médicos. Igualmente, se ha perdido gobierno tras gobierno, década tras década, la oportunidad de hacer una renovación educativa, que actualice los métodos de enseñanza, los contenidos y que mejore significativamente el entorno de aprendizaje. Un buen sistema educativo es clave para sacar al país de la pobreza, producir ciudadanos críticos y sumamente responsables, a la vez que se hace más competitivo al país.

Los gobiernos le tienen miedo a una gran huelga educativa que paralice a la nación. Casi nada de importancia educativa puede salir de la Asamblea Nacional, por esos temores atávicos al gorila de 800 libras representado por los gremios magisteriales. Cambiar algo, por muy elemental o básico que sea, tomará décadas, si no se pisa el acelerador.

Acelerar el cambio

Hay dos áreas del sector educativo en las cuales se puede impactar muchísimo si se logra focalizar recursos y atraer a los mejores talentos. Por razones obvias, la prioridad más importante es la educación pre-escolar que debe incluir guardería, maternal, pre-kinder y kinder. Como existe una carencia de personal e instalaciones para ofertar este servicio a toda la población que lo requiere, una estrategia dirigida a formar a los cuerpos de especialistas necesarios para alimentar a estos centros educativos, y que a la vez desplieguen sobre el territorio panameño a la mayor cantidad de nuevos centros educativos pre-escolares en modalidad ampliada, que incluya dos meriendas y almuerzo, y que combine actividades físicas, artísticas, mucho juego, y una atención integral a la infancia, puede salvar los cerebros y corazones de quienes gobernarán este país en el 2060.

El otro lado de las prioridades se enfoca en la educación premedia y media, ya que ésta es la que prepara para la vida, el trabajo y el pensamiento crítico. Las carencias de la educación primaria son difíciles de superar, pero las debilidades de la educación premedia y media son causales directas del gran abandono escolar, de la incapacidad para pensar críticamente y de una gran debilidad para la formación superior.

La renovación de la educación primaria es un terreno pantanoso, pero la transformación de la premedia y de la media es mucho más fácil, si se incorporan nuevos mecanismos para facilitar que los estudiantes y acudientes tengan más poder de decisión y más capacidad de incidencia en el destino del sistema educativo.

Un futuro para el sistema educativo

Un voucher es en gestión educativa, un certificado de fondos públicos que respalda la decisión académica privada o pública del estudiante y su la familia. Según datos de 2020, en Panamá habían 191 mil 585 estudiantes en premedia y 128 mil 965 estudiantes en la educación media. Esto es de séptimo al doceavo grado, o en lo que en mi época se llamaba de primero a sexto año.

¿Cómo funcionaría el voucher ? El sistema comprendería a todos los estudiantes de hogares con ingresos menores a 2 mil 500 dólares mensuales. A cada estudiante se le daría un voucher anual por 2 mil dólares para que se lo entregue a la escuela privada o pública en la que se va a matricular. Si la escuela privada vale más de lo establecido en el voucher , la familia paga la diferencia. Las escuelas que formen parte del programa deben garantizar al estudiante un almuerzo diario, enseñanza en inglés, clases de educación física, educación en informática, y tutores para reforzar los aprendizajes.

Al principio se iniciará con los vouchers solo con los estudiantes que tengan promedio de 4.0 para arriba. Para hacer medible con facilidad el programa, se empezará con los cinco distritos más urbanos del país: Panamá, San Miguelito, Arraiján, La Chorrera y Colón. Todos los estudiantes mantendrán las becas ya existentes.

En el caso de las escuelas públicas, el ingreso de los vouchers se podrá usar por consenso de padres de familia y directivos para mejorar rápidamente la estructura física y los servicios académicos que pueda ofrecer el colegio. No es cierto que todos los estudiantes migrarán hacia escuelas privadas, existen muy buenas escuelas públicas, que con los nuevos recursos recibidos podrán competir en igualdad.

¿Qué pasa con los estudiantes con promedios bajos? este grupo de estudiantes va a recibir mayor presión de parte de su propia familia para que estudie e igualmente el colegio que lo atiende tendrá más capacidad y tiempo para mejorar su formación. Seguramente los padres de familia, de este grupo, presionarán políticamente para que también obtengan el voucher y esto generará más competencia. Como el voucher permite optar por la privada, si se está en la pública, o incluso optar por una mejor privada si ya se está en la educación particular, y por qué no, saltar de un colegio privado a un excelente colegio público, cuando la nueva realidad de la competencia rompa con el secuestro de la educación panameña.

Lamentablemente no hay suficientes colegios particulares en el país para ofrecer esta opción a nivel nacional, incluso el área metropolitana podría encontrarse sin suficientes cupos para atender a los nuevos estudiantes. Si se planifica apropiadamente, y se envían las señales claras al mercado, bien podrían crearse los espacios educativos necesarios en corto plazo. De esta forma, se mejora a muy corto plazo la educación de un mayor número de estudiantes de premedia y media, se genera un factor disruptivo en el secuestro educativo perpetrado por algunos gremios docentes y la enorme burocracia, y se le da a los padres de familia un mayor rol en el tema educativo, que junto a la capacidad de escoger, requerirá de un mayor compromiso de su parte.

¿Cómo se paga? El programa hubiera funcionado en el año 2022, con menos fondos de lo que se otorgó en incentivos fiscales a ciertas inversiones turísticas. Otra forma sería transfiriendo una parte de los subsidios que ya se desembolsan para otros fines y se destinaran a estos propósitos, se podría ofrecer ya mismo una mejor opción educativa a decenas de miles, y eventualmente a centenares de miles de estudiantes panameños. Por radical que esto suene, esta es la clase de innovaciones educativas que nos permitirá saltar al siglo XXI.

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